

En el DEA, los participantes actúan fuera de la Zona de Confort”, es decir, del lugar en el que lo hacen cotidianamente. Los participantes han de explorar “la Zona de Crecimiento”, también denominada de “reto”, en la que se progresa tanto a nivel personal como a nivel profesional. La creatividad o la innovación son competencias que tienen lugar aquí. Este cambio de zona hace que la actitud del individuo sea más receptiva y la eficacia de la formación sea mayor.
En el DEA se tiene especial cuidado con no sobrepasar la frontera que nos separa de la “Zona de Pánico” (miedo, vergüenza, ridículo, etc.)