

Al inicio del DEA se reúnen los participantes para comprometerse con el cumplimiento de un “contrato” que incluye: el cuidado de la seguridad física y emocional de todos los participantes; la creación y mantenimiento de un ambiente propicio; el tipo de comunicación requerida; las actitudes deseadas hacia el aprendizaje, los compañeros, los consultores y las actividades; y por último, las metas del aprendizaje que el grupo y el DEA se fija. Si este contrato, no es respetado, el ambiente del evento y el espacio lúdico - formativo no será el propicio para la creación de una “comunidad de aprendizaje”.